Personajes Revolucionarios: Ernst Niekisch

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Personajes Revolucionarios: Ernst Niekisch

Mensaje por Guaro el Miér Ene 31, 2018 12:07 pm


Ernst Niekisch

Un revolucionario alemán





Por 



José Cuadrado costa



Ernst Niekisch, nacido en 1.889 en una familia de artesanos, militante y periodista del partido Social-demócrata, fue elegido en 1.918 presidente del Consejo Central de Baviera. Convertido al nacionalismo durante su estancia en la cárcel, comenzó a publicar en 1.926 Widerstand (Resistencia) "Escritos para una política socialista y nacionalista-revolucionaria". Colaboró con la mayoría de personalidades relacionadas con NR (entre ellas Ernst Junger), y se convirtió en la figura proa, y principal teórico, del nacional-bolchevismo alemán y del anti-occidentalismo europeo. La revista dobló en seguida el número de simpatizantes (de 5 a 600 miembros, un movimiento de unas 5.000 personas) y se dotó del semanario Entscheidung (Decisión). El conjunto fue prohibido por los nazis tras subir al poder y Niekisch fue encarcelado algunos años después en una verdadera resistencia interior. Liberado por la Armada Roja el 27 de abril de 1.945, se afilió al Partido Comunista Alemán, y luego al Partido Socialista Unificado, formó parte de la dirección del Frente Nacional, fue diputado e impartió clases en la Universidad de Humbolt. Sin embargo, tras el aplastamiento de la sublevación del 17 de junio de 1.953, renunció a todas sus responsabilidades y se estableció en la Republica Federal, donde murió en 1.967. Su influencia sobre el europeismo revolucionario y el nacionalismo europeo resulta inconmensurable.



Ernst Niekisch es tal vez la figura más representativa del complejo y multiforme panorama que ofrece el movimiento nacional-bolchevique alemán de los años 1918 a 1933. En él se encarnan con toda claridad las características y las contradicciones evocadas por el término de "nacional-bolchevismo" y que responden mucho más a un estado de ánimo que a una actitud activista, a una ideología de contornos precisos o a una unidad organizativa, pues este movimiento estaba compuesto por infinidad de pequeños círculos, grupos, revistas, etc., sin que hubiera jamás un partido que se calificara a sí mismo de "nacional-bolchevique". Es curioso constatar que casi ninguno de estos grupos o personalidades usó este apelativo (si exceptuamos la revista de Karl Otto Paetel, "Die Sozialistische Nation", cuyo subtítulo era"Nationalbolschewistische Blätter"), sino que el adjetivo les fue lanzado con carácter despectivo, teñido de sensacionalismo por la prensa y los partidos sostenedores de la República de Weimar, de la que todos los nacional-bolcheviques fueron encarnizados enemigos, no habiendo a este respecto diferencias entre los grupos procedentes del comunismo que incorporaron la idea nacional y entre los grupos nacionalistas dispuestos a asumir cambios económicos radicales y la alianza con la U.R.S.S. para destruir el odiado sistema nacido del Dicktat de Versalles. 

Ernst Niekisch nació el 23 de mayo de 1889 en Trebnitz (Silesia). Era hijo de un limador que se trasladó a Nördlingen im Reis (Baviera-Suabia) en 1891. Niekisch realizó estudios de magisterio que termina en 1907, pasando a ejercer en Ries y Augsburg. No era corriente en la Alemania guillermina -aquel estado en el que había tenido lugar"la victoria del burgués sobre el soldado", en palabras de Carl Schmitt- que un hijo de obrero estudiara, por lo que Niekisch debió sufrir las burlas y la hostilidad de sus compañeros de clase. Ya en esta época estaba hambriento de saber ("una vida de nulidad es insoportable", dirá) y devorado por un fuego interior revolucionario; se lanza sobre Hauptmann, Ibsen, Nietzsche, Schopenhauer, Kant, Hegel y Maquiavelo, a cuya influencia se añadirá la de Marx, desde 1915. Alistado en el ejército en 1914, serios problemas oculares le impiden llegar al frente, por lo que ejercerá, hasta febrero de 1917 funciones de inspección de reclutas en Augsburg. En octubre de 1917 entra en el Partido Socialdemócrata (S.P.D.) y se siente fuertemente atraído por la Revolución Bolchevique. De esta época data su primer escrito político hoy perdido, titulado significativamente "Licht aus dem Osten" en el que ya formulaba lo que será una constante de su acción política: la idea de la "Ostorientierung". La difusión de este folleto será saboteada por el propio S.P.D., en cuyo periódico de Augsburg "Schwäbischen Volkszeitung" colaboraba Niekisch. 

El 7 de noviembre de 1918 Eisner proclama en Munich la República. Niekisch funda el consejo de obreros y soldados de Augsburg, y se convierte en su presidente, siéndolo igualmente del Consejo de Obreros, Campesinos y Soldados de Munich durante febrero y marzo de 1919. El es el único miembro del Comité Central que vota en contra de la proclamación de la primera República Soviética de Baviera, pues considera que ésta es la provincia alemana menos adecuada para realizar el experimento, debido a su carácter agrario. Sin embargo, a la entrada de los Freikorps en Munich, Niekiksch es encarcelado el 5 de mayo -día en el que pasa del S.P.D. al Partido Socialdemócrata Independiente (U.S.P.D.)-. El 22 de junio es condenado a dos años de prisión en fortaleza por su actividad en el Consejo de Obreros y Soldados, aunque no ha tenido nada que ver con los crímenes de la República Soviética Bávara. Niekisch cumple su sentencia íntegramente, pues si bien es elegido al parlamento bávaro como jefe de fracción del U.S.P.D., no será liberado hasta agosto de 1921. Entre tanto, se encuentra de nuevo en el S.P.D. debido a la reunificación con éste del U.S.P.D. (la anterior escisión se había verificado durante la guerra mundial). 

Niekisch no está en absoluto de acuerdo con la política contemporizadora del S.P.D. - temperamentalmente era incapaz de soportar las medias tintas y los compromisos - y añadiéndose a ésta situación de disgusto las amenazas contra él y su familia (habiéndose casado en 1915 tenía un hijo), renuncia a su mandato parlamentario y se traslada a Berlín, donde entra en la dirección del Secretariado de la Juventud del Gran Sindicato Textil, un trabajo burocrático en el que tampoco se sentirá a gusto. Sus relaciones con el S.P.D. se van deteriorando paulatinamente, debido a que Niekisch se opone al pago de reparaciones a Francia y Bélgica y apoya la resistencia nacional cuando Francia ocupa la cuenca del Ruhr en enero de 1923. También se opone desde 1924 al Plan Dawes, que regula el pago de las reparaciones impuestas a Alemania en Versalles. Niekisch atacó frontalmente la postura del S.P.D. de aceptación del Plan Dawes en una conferencia de sindicalistas y socialdemócratas, enfrentándose con Frank Hilferding, principal representante de la línea oficial. 

En 1925, Niekisch que es el redactor jefe de la revista socialista "Firn" ("El nevero"), hace aparecer en una serie de folletos editados por ésta los dos primeros trabajos suyos que han llegado hasta nosotros "Der Weg der deeutschen Arbeioterschaft zum Staat" y "Grundfragen deutscher Aussenpolitik". Ambas obras testimonian una influencia de Lassalle mucho mayor que la de Marx/Engels -un rasgo que hace asemejar estas primeras tomas de posición de Niekisch a las que asumieron en la inmediata postguerra los comunistas de Hamburgo que se separaron del Partido Comunista Alemán (K.P.D.) para fundar el Partido Comunista Obrero Alemán (K.A.P.D.), bajo la dirección de Laufenberg y Wolffheim y que era decidido partidario de la lucha de liberación contra Versalles (este partido, que llegó a disponer de una base de masas bastante amplia ocupa un lugar destacado en la historia del nacional-bolchevismo"). En sus folletos de 1925, Niekisch propone que el S.P.D. se haga campeón del espíritu de resistencia del pueblo alemán contra el imperialismo capitalista de las potencias de la Entente, al tiempo que sostiene que la liberación social de las masas proletarias tienen como presupuesto inexcusable la liberación nacional. Estas ideas, unidas a su oposición a la política exterior profrancesa del S.P.D. y a su lucha contra el Plan Dawes le atraen la desconfianza de las altas instancias socialdemócratas. El célebre Eduard Bernstein le atacará por su actitud nacionalista en el periódico "Glocke". En realidad, Niekisch jamás fue un marxista en el sentido ortodoxo de la palabra; concedía al marxismo valor de crítica social, pero no de Weltanschaung e imaginaba al estado socialista por encima de cualquier interés de clase, como "ejecutor de los testamentos de Weimar y Könisberg" (es decir, de Goethe y Kant). Se comprende fácilmente que este género de ideas no fueran gratas a la aburguesada dirección del S.P.D.... Pero Niekisch no estaba aislado en el seno del movimiento socialista, pues mantenía estrechas relaciones con el "Círculo Hofpgeismar" de las Juventudes Socialistas, cuya ala nacionalista fuertemente influenciada por la "Revolución Conservadora", representaba. Niekisch escribió frecuentemente en la revista de este círculo "Rundbrief" del que saldrían fieles colaboradores cuando comience la etapa de "Widerstand", entre estos colaboradores estaba Benedikt Obermayr, que trabajaría con Darré en el Reichsmährstand. 

Poco a poco, el S.P.D. empieza a deshacerse de Niekisch: por presiones de su primer presidente, Niekisch es excluído de su puesto en el sindicato textil y en julio de 1926 se anticipa con su marcha del S.P.D. al expediente de expulsión incoado contra él y cuyo resultado no era dudoso. 

Comienza ahora el período que ganará para Niekisch un puesto en la historia de las ideas revolucionarias del siglo XX: considerando como altamente problemático el esquema "derecha-centro-izquierda", se esfuerza por reagrupar a las mejores fuerzas de la derecha y de la izquierda, (conforme a la célebre imagen de la "herradura", los extremos de ésta se encuentran más cerca entre sí que del centro) para la lucha contra un enemigo que se designa claramente: en el exterior el Occidente liberal y el Tratado de Versalles; en el interior, el liberalismo de Weimar. En julio de 1926 edita el primer número de la revista "Widerstand" ("Resistencia") y logra atraer a fracciones importantes -por su número y por su activismo- del antiguo Freikorps "Bund Oberland", al tiempo que se adhiere al Alt Sozialdemocratische Partei (A.S.P.) de Sajonia, intentando utilizarlo como plataforma para sus planes de reunión de fuerzas revolucionarias. Se traslada para ello a Dresde, desde donde dirige el periódico del A.S.P.("Der Volkstaat"), llevando a cabo una dura lucha contra la política pro-occidental de Stresemann, oponiendo al tratado de Locarno en el que Alemania reconocía sus fronteras occidentales como definitivas y su obligación de pagar reparaciones, el espíritu del Tratado de Rapallo (1922) en el que la Rusia Soviética y la Alemania derrotada-los dos parias de Europa- estrecharon sus relaciones solidarizándose contra las potencias vencedoras. La experiencia con el A.S.P. termina cuando este partido sea derrotado en las elecciones de 1928, quedando reducido a una fuerza insignificante. 

Este fracaso no significa, ni mucho menos, que Niekisch abandone la lucha descorazonado. Al contrario, es en esta época cuando escribirá sus obras fundamentales:"Gedanken über deutsche Politik","Politik und idee" (ambas de 1929), "Entscheidung" (1930: su obra maestra), "Der Politische Raum Deutschen Widerstandes" (1931) y "Politik deutschen Widerstandes" (1932). Paralelamente a esta actividad publicista, continúa editando la revista "Widerstand", funda la editorial del mismo nombre en 1928 y viaja a todos los rincones de Alemania como conferenciante. La sola enumeración de las personalidades con que se relaciona (desde mayo de 1929 se traslada definitivamente a Berlín) es impresionante: el filósofo Alfred Baümler le presenta a Ernst y Friedrich Georg Jünger, con los que comienza una estrecha colaboración, mantiene lazos con el ala izquierda del N.S.D.A.P.: el conde Ernst zu Reventlow, Gregor Strasser (que le ofrecerá convertirse en jefe de la redacción del "Volkischer Beobachter") y Goebbels que se encuentra entre los admiradores más resueltos de su libro "Entscheidung" ("Decisión"). También es determinante su amistad con Carl Schmitt. 

En octubre de 1929, Niekisch es el animador de la acción juvenil contra el Plan Young (otro plan de "reparaciones"), publicado en el periódico "Die Kommender", el 28 de febrero de 1930, un ardiente llamamiento contra este plan, suscrito por casi todas las asociaciones juveniles alemanas -entre ellas la Liga de Estudiantes Nacional-Socialistas y la Juventud Hitleriana- y que fue seguido por manifestaciones de masas. 

Los simpatizantes de su revista fueron organizados en "Círculos Widerstand", que celebraron tres congresos nacionales durante los años 1930-32, año éste en que Niekisch realiza un viaje a la U.R.S.S. en el otoño organizado por el ARPLAN (Asociación para el Estudio del Plan Quinquenal Soviético, fundada por el profesor Friedrich Lenz, otra figura destacada del nacional-bolchevismo). 

Estos datos biográficos eran indispensables para presentar a un hombre como Niekisch que es prácticamente un desconocido y para poder comprender sus ideas, ideas que, por cierto, él no expuso nunca de un modo sistemático -era un revolucionario y un escritor de combate- y voy a intentar reconstruir a continuación. 

Desde 1919 Niekisch era un atento lector de Spengler (lo que más nos puede sorprender en un socialista de aquella época en la que existía a nivel intelectual y político entre "derecha" e "izquierda" una interpenetración, casi diaria, una ósmosis, impensables en las circunstancias actuales). De él retendrá sobre todo, la famosa oposición entre "Kultur" y "Zivilisation". Pero sus concepciones políticas quedaron fuertemente marcadas por la lectura de un artículo de Dowstoyevski que ejerció gran influencia en la Revolución Conservadora a través del Thomas Mann de las "Consideraciones de un Apolítico" y de Arthur Moeller Van der Bruck "Alemania, Potencia Protestante"(del "Diario de un Escritor", mayo/junio de 1877,capítulo III). El término "protestante" no tiene aquí ninguna connotación religiosa,sino que alude al hecho de que Alemania, desde Arminius hasta hoy siempre ha "protestado" contra las pretensiones "romanas" al dominio universal, que han sido recogidas por la Iglesia Católica y por las ideas de la Revolución Francesa, prolongándose, como señalará Thomas Mann hasta los objetivos de la Entente que luchó contra Alemania en la I Guerra Mundial. 

A partir de este momento, el odio del mundo "romano" se convierte en un aspecto esencial del pensamiento de Niekisch, pues las ideas de este artículo de Dowstoyevski vienen a reforzar sus propias concepciones. Niekisch hace remontar la decadencia del germanismo a los tiempos en que Carlomagno realizó la matanza de la nobleza sajona y obligó a los supervivientes a convertirse al cristianismo; éste es un veneno mortal para los germanos cuya función ha sido la de domesticar lo germano-heroico con el fin de hacerlo maduro para la esclavitud romana. Niekisch no duda en proclamar que "todos los pueblos que (debían) defender su libertad contra el imperialismo occidental (estaban) obligados a romper con el cristianismo para sobrevivir". El desprecio del catolicismo se acompaña en Niekisch de una exaltación del "Protestantismo" alemán, no en cuanto confesión religiosa (Niekisch censuraba ásperamente al protestantismo oficial, al que acusaba de reconciliarse con Roma en su común lucha anti-revolucionaria), sino en cuanto "toma de conciencia orgullosa del ser alemán" y "actitud aristocrática opuesta a los estados del alma de las masas católicas"; una posición muy similar a la de Rosenberg, defendiendo ambos la libertad de conciencia contra el oscurantismo dogmático (Niekisch comentó en su revista "El Mito del Siglo XX"). 

Esta actitud hostil del imperialismo romano contra Alemania ha continuado a lo largo de los siglos, pues "judíos, jesuítas y francmasones han sido quienes desde siglos han querido esclavizar y domesticar a los Bárbaros germánicos". La unanimidad del mundo contra Alemania, que se manifiesta sobre todo cuando ésta se ha dotado de un estado fuerte, se reveló con especial claridad durante la I Guerra Mundial, después de la cual, las potencias vencedoras impusieron a Alemania la democracia (vista por Niekisch como un fenómeno de infiltración extranjera) para destruirla definitivamente. 

La primacía de lo político sobre lo económico siempre fue un principio fundamental del pensamiento de Niekisch. Fuertemente influido por Carl Schmitt, y partiendo de esta base. Niekisch tenía que ver como enemigo irreductible al liberalismo burgués que valora sobre todo los principios económicos y no ve al hombre más que considerado aisladamente, como una unidad en busca de su exclusivo provecho. Individualismo burgués (con sus correlativos de estado liberal de derecho, libertades individuales, consideración de estado como un mal) y materialismo aparecen individuados en el pensamiento de Niekisch como características esenciales de la democracia burguesa. Al mismo tiempo desarrolla una crítica no original, pero si efectiva y sincera del sistema capitalista como sistema cuyo motor es el beneficio privado y no la satisfacción de las necesidades individuales y colectivas y que, además, genera continuamente paro. De esta forma queda designada la burguesía como enemigo interior que colabora con los estados occidentales burgueses que oprimen a Alemania. El sistema de Weimar (encarnado en demócratas, socialistas y clericales) representaba lo opuesto al espíritu y voluntad estatal de los alemanes y era el enemigo contra el que había que organizar la "Resistencia". El de "Resistencia" es otro concepto fundamental en la obra de Niekisch. La revista del mismo nombre lleva bajo el subtítulo (primero: Blátter fur sozialistische und nationalrevolutionäre politik, luego: Zeitschrift für nationalrevolutionäre politik) una reveladora frase de Clausewitz:"La resistencia es una actividad mediante la cual deben ser destruídas tantas fuerzas del enemigo que éste tenga que renunciar a sus propósitos". Si Niekisch consideraba posible esta actitud de resistencia es porque creía que la situación de decadencia de Alemania era pasajera, no irreversible y aunque a veces señalara que su pesimismo era "ilimitado" hay que considerar sus declaraciones en este sentido como meros efectos retóricos, pues su contínua actividad revolucionaria es la mejor prueba de que nunca cedió al pesimismo y al desánimo. 

Hemos visto quien era el enemigo contra el que había que organizar la resistencia: "la democracia parlamentaria y el liberalismo, la forma francesa de vida y el americanismo". Con la misma exactitud designa Niekisch los objetivos de la actitud de resistencia: la independencia y libertad de Alemania, la alta valoración del estado, la recuperación de todos los alemanes que se hallan bajo dominio extranjero. Consecuente con su rechazo de los valores económicos, Niekisch no contrapone a este enemigo una mejor forma de distribución de los bienes materiales y el logro de una sociedad de bienestar. Más adelante veremos como jamás le interesaron los aspectos meramente socio-económicos de la Revolución Rusa ni de la actitud del K.P.D.; lo que Niekisch buscaba era la superación del mundo burgués, cuyos bienes hay que "desterrar ascéticamente". El programa de "Resistencia" de 1930 no deja dudas a este respecto: en él se pide "el rechazo decidido de todos los bienes que Europa acaricia (punto 7a), la retirada de la economía internacional(7b), la reducción de la población urbana y la reconstrucción de las posibilidades de vida campesina (7c-d), la voluntad de pobreza y un modo de vida simple que debe oponerse orgullosamente a la vida refinada de las potencias imperialistas occidentales (7f) y, finalmente, la renuncia al principio de la propiedad privada en el sentido del derecho romano, pues 'a los ojos de la oposición nacional, la propiedad no tiene sentido ni derecho más que si implica el servicio del Pueblo y del Estado'". 

Para realizar sus objetivos, que Uwe Sauermann define con acierto como idénticos a los de los nacionalistas, aunque los caminos y medios para conseguirlos sean nuevos, Niekisch busca las fuerzas revolucionarias adecuadas, no puede sorprender que un hombre procedente de la izquierda como él se vuelva en primer lugar al movimiento obrero. Constata Niekisch que el abuso que la burguesía ha realizado del concepto "nacional" empleado como cobertura de sus intereses económicos y de clase, ha provocado en el trabajador la identificación entre los términos "nacional" y "socialreaccionario", lo cual ha llevado al proletariado a separarse demasiado de los lazos nacionales para crear por sí solo un estado y aunque esta actitud del conjunto del movimiento obrero está parcialmente justificada no pasa desapercibido para Niekisch el hecho de que un trabajador en cuanto tal apenas es otra cosa que un "burgués frustrado sin más aspiraciones que la de lograr un bienestar económico y un modo de vida idéntico al de la burguesía". Esto era una consecuencia necesaria del hecho de que el marxismo es una ideología burguesa, nacida en el mismo terreno que el liberalismo y compartiendo con éste una valoración de la vida en términos exclusivamente económicos. 

La responsabilidad de esta situación recae en gran parte sobre la socialdemocracia que "no es otra cosa que liberalismo popularizado" que ha obstinado al trabajador en su egoísmo de clase buscando convertirlo en burgués. Esta actitud del S.P.D. es la que le ha llevado después de 1918 no a la realización de la indispensable revolución nacional y social sino "a la búsqueda de cargos para sus dirigentes" y a convertirse en una "oposición" dentro del sistema capitalista, pero no en un partido revolucionario: "el S.P.D. es un partido liberal y capitalista que emplea una terminología socialrevolucionaria para engañar a los trabajadores". Este análisis es el que lleva a Niekisch a decir que todas las formas de socialismo basadas en consideraciones humanitarias son "tendencias corruptoras que disuelven la sustancia de la voluntad guerrera del pueblo alemán". 

Muy influido por el "decisionismo" de Carl Schmitt, la actitud de Niekisch hacia el K.P.D. es mucho más matizada. En primer lugar, y en oposición al S.P.D., firmemente asentado en las concepciones burguesas, el comunismo descansa "sobre instintos elementales". Especialmente aprecia Niekisch en el K.P.D. su "estructura autocrática", su "aprobación en voz alta de la dictadura". Estas características posibilitan que pudiera utilizarse el comunismo como "medio" y que se pudiera recorrer junto con él "una parte del camino". Niekisch acogió con esperanza el "Programa de Liberación Nacional y Social" del K.P.D. (24 de agosto de 1930) en el que se declaraba la lucha total contra las reparaciones y el orden de Versalles, pero cuando este se reveló como mera táctica -orientada a frenar los crecientes éxitos del N.S.D.A.P.-, al igual que lo había sido la "línea Schlageter" en 1923. Niekisch denunció la mala fe de los comunistas en el problema nacional y los calificó de incapaces para realizar la tarea a la que él aspiraba porque eran "sólo socialrevolucionarios" y además "poco revolucionarios". 

El papel dirigente en el partido revolucionario debería corresponder, pues, a un "nacionalista" de nuevo cuño, sin conexiones con el viejo nacionalismo (es significativo que Niekisch considerara al partido tradicional de los nacionalistas, el D.N.V.P., como incapaz para llevar a cabo la resurrección alemana porque se orientaba hacia la época guillermina, definitivamente desaparecida). El nuevo nacionalismo debía ser socialrevolucionario, incondicionado, dispuesto a destruir todo lo que obstaculizara la independencia alemana y el nuevo nacionalista, entre cuyas tareas estaba la de utilizar al obrero comunista revolucionario, debería tener la característica fundamental de querer sacrificarse y querer servir. Según una bella imagen de Niekisch, el comunismo no sería otra cosa que "el humo que inevitablemente asciende donde un mundo comienza a arder". 

Se ha visto la imagen ofrecida por Niekisch de la secular decadencia alemana, pero en el pasado alemán no todo es sombrío; hay un modelo hacia el que Niekisch se volverá permanentemente: la vieja Prusia, o, como él dice: "la idea de Postdam", una Prusia que con su mezcla de sangre eslava puede ser el antídoto contra la Alemania romanizada. Es así como exigirá desde los primeros números de "Widerstand" la resurrección de "una Alemania prusiana, disciplinada y bárbara, más preocupada del poder que de las cosas del espíritu". ¿Qué significaba exactamente Prusia para Niekisch? O. E. Schüddekopf lo ha indicado exactamente al decir que en la "idea de Postdam" Niekisch veía todas las premisas de su nacional-bolchevismo: "El Estado Total, la economía planificada, la alianza con Rusia, el estado de espíritu antirromano, la defensa contra el Oeste, contra Occidente, el incondicionado estado guerrero, la pobreza... ". En la idea prusiana de soberanía reconoce Niekisch la idea que necesitan los alemanes: la del "Estado Total", necesaria en cuanto que Alemania, amenazada por un entorno hostil debido a su situación geográfica, necesita convertirse en un estado militar. Este Estado Total debe ser un instrumento de combate al que debe subordinarse todo -economía tanto como cultura y ciencia- para que el pueblo alemán obtenga su libertad. Es evidente para Niekisch -y aquí hay que buscar una de las razones más poderosas de su nacionalbolcvhevismo- que el estado no puede depender de una economía capitalista en la que oferta y demanda determinan el mercado; al contrario, la economía debe estar subordinada al estado y sus necesidades. 

Durante cierto tiempo Niekisch confió en determinados sectores de la Reichswehr (pronunció muchas de sus conferencias en este ambiente militar) para realizar "la idea de Postdam", pero a comienzos de 1933 se distanció de la concepción de una "dictadura de la Reichswehr" pues no le parecía lo suficientemente "pura" y "prusiana" para ser la portadora de la "dictadura nacional", y esto se debía, por cierto, a sus conexiones con las fuerzas del dinero. 

Otro de los aspectos clave del pensamiento de Niekisch es la primacía concedida a la política exterior (la única política verdadera para Spengler) sobre la interior. Sus concepciones al respecto están fuertemente marcadas por Maquiavelo (de quien Niekisch era un gran admirador, llegando a firmar varios de sus artículos con el seudónimo de Niccolo), y por su amigo Karl Hausofer. Del primero se conservará siempre su Realpolitik, su convicción de que la verdadera esencia de la política es siempre la lucha entre estados por el poder y la supremacía, del segundo aprenderá a pensar según dimensiones geopolíticas, considerando que en la situación de entonces y con mayor motivo en la actual -sólo tienen peso en la política mundial los estados construidos sobre grandes espacios- y como en 1930 la Europa Central no sería por sí sola más que una colonia americana, sometida no sólo a la explotación económica, sino a la "banalidad, a la nulidad, al desierto y a la vacuidad de la espiritualidad americana", Niekisch propone un gran Estado "desde Vladivostok hasta Vlessingen", es decir, un bloque germano-eslavo dominado por el espíritu prusiano en el que imperaría el único colectivismo que puede soportar el orgullo humano: el militar. 

Aceptando decididamente el concepto de "pueblos proletarios" (como lo harían los fascistas de izquierda), el nacionalismo de Niekisch era un nacionalismo de liberación, desprovisto de chauvinismo, cuyos objetivos debían ser la destrucción del orden europeo surgido de Versalles y la liquidación de la Sociedad de Naciones, instrumento de las potencias vencedoras. 

En un primer momento de su pensamiento, Niekisch soñaba con un "juego en común" de Alemania con los dos países que habían sabido rechazar la "estructura intelectual" occidental: la Rusia bolchevique y la Italia fascista (es una coincidencia más de las muchas que hay entre Niekisch y Ramiro Ledesma). En su programa de abril de 1930 pedía "relaciones públicas o secretas con todos los pueblos que sufren como el pueblo alemán de la opresión por las potencias imperialistas occidentales" (7-1). Entre estos pueblos contaba a la U.R.S.S. y a los pueblos coloniales de Asia y África. Más adelante veremos su evolución respecto al fascismo, ahora nos ocuparemos de la imagen que Niekisch tenía de la Rusia soviética. Ante todo, hemos de decir que esta imágen no era privativa de Niekisch, sino que era patrimonio común de casi todos los exponentes de la Revolución Conservadora y del nacional-bolchevismo desde Moeller van den Bruck, y lo sería también de los más lúcidos fascistas de izquierda: Ledesma Ramos y Drieu la Rochelle. Porque, en efecto, Niekisch consideraba a la revolución rusa de 1917 ante todo como una revolución nacional. Mucho más que como una revolución social. Rusia, que se encontraba en peligro de muerte por la infiltración de los valores occidentales ajenos a su esencia, "incendió de nuevo Moscú" para acabar con sus invasores, empleando como combustible el marxismo. En palabras del mismo Niekisch: "Tal fue el sentido de la Revolución Bolchevique: Rusia, en peligro de muerte, recurrió a la idea de Postdam, la llevó hasta el extremo, casi hasta la desmesura, y creó este estado absoluto de guerreros que somete la misma vida cotidiana a la disciplina militar, cuyos ciudadanos saben soportar el hambre cuando hay que batirse, toda cuya vida está cargada hasta la explosión de una voluntad de resistencia". Kerenski había sido solamente un testaferro de occidente que quería introducir la democracia burguesa en Rusia (Kerenski era, desde luego, el hombre en quien confiaban las potencias de la Entente para que Rusia continuara a su lado la guerra contra Alemania); la Revolución Bolchevique había sido dirigida contra los estados imperialistas de occidente y contra la propia burguesía extranjerizante y antinacional. 

Consecuente con esta interpretación, Niekisch definirá el leninismo como "lo que queda del marxismo cuando un hombre de Estado genial lo utiliza para fines de política nacional" y citará con frecuencia la célebre frase de Lenin que se convertirá en un leit-motiv de todos los nacional-bolcheviques "Haced de la causa del pueblo la causa de la nación y la causa de la nación se convertirá en la causa del pueblo". En las luchas por el poder que tuvieron lugar en la jefatura soviética tras la muerte de Lenin, las simpatías de Niekisch iban dirigidas a Stalin, su hostilidad hacia Trotski (actitud compartida entre otros muchos por Ersnt Jünger y los Strasser). Trotski y sus partidarios encarnaban a los ojos de Niekisch a las fuerzas occidentales, el veneno del oeste, las fuerzas de descomposición hostiles a un orden nacional en Rusia. Por esto acogió con satisfacción la victoria de Stalin y dio a su régimen el calificativo de "organización de la defensa nacional que libera los instintos viriles y combatientes". El Primer Plan Quinquenal en el curso de la época en que Niekisch escribía era "un prodigioso esfuerzo moral y nacional destinado a lograr la autarquía". Era pues el aspecto político-militar de la planificación el que fascinaba a Niekisch, los aspectos socio-económicos (como en el caso de su valoración del K.P.D.) apenas le interesaban. Es así como pudo acuñar la fórmula: Colectivismo más planificación igual a militarización del pueblo. Lo que Niekisch apreciaba en Rusia es exactamente lo contrario de lo que pudo atraer a los actuales intelectuales marxistas degenerados: "la violenta voluntad de producción para fortalecer y defender el Estado, la barbarización consciente de la existencia... la actitud guerrera, autocrática, de la élite dirigente, que gobierna dictatorialmente, el ejercicio como forma de practicar la áscesis por un pueblo...". Era lógico que Niekisch viera en la Unión Soviética el compañero ideal de alianza para Alemania, ya que encarnaba los valores antioccidentales por los que abogaba Niekisch. Además, hay que tener en cuenta que en aquella época la U.R.S.S. era un Estado aislado visto con recelo por los países occidentales y excluído de todo sistema de alianzas, por no decir rodeado de Estados hostiles que eran prácticamente satélites de Francia e Inglaterra (Estados Bálticos, Polonia, Rumania), a lo que hay que añadir que hasta bien entrada la década de los treinta, la U.R.S.S. no formó parte de la Sociedad de Naciones ni tuvo relaciones diplomáticas con los E.E.U.U. 

Niekisch consideraba que una alianza Rusia-Alemania era necesaria también para la primera, pues "Rusia tiene que temer a Asia" y sólo un bloque desde el Atlántico al Pacífico podría contener "la marea amarilla" de la misma forma que sólo con la colaboración alemana podría Rusia explorar los inmensos recursos de Siberia. Hemos visto porque razones Rusia se le aparecía a Niekisch como un modelo. Pero no se trataba para Alemania de copiar la idea bolchevique, de aceptarla sin más. Alemania -y aquí Niekisch comparte la opinión de todos los nacionalistas- debe buscar sus propias ideas y formas y si Rusia era ejemplar, la razón era que había organizado su Estado siguiendo la "ley de Postdam" y ésta debía volver a inspirar a Alemania organizando un Estado total antioccidental, Alemania no imitaba a Rusia, sino que recuperaba su especificidad, enajenada durante todos aquellos años de sometimiento al extranjero y que se había encarnado en el Estado ruso. 

Aunque los acuerdos con Polonia y Francia tanteados por Rusia serán observados con inquietud por Niekisch, éste defenderá apasionadamente a la Unión Soviética contra las amenazas de intervención y contra las campañas llevadas a cabo contra ella por las confesiones religiosas: "el imperialismo católico 'romano' y sus lastimosos aliados protestantes", fue para Niekisch "una participación de Alemania en la cruzada contra Rusia que significaría... un suicidio. Este sería el reproche más esencial y convincente de Niekisch contra el nacionalsocialismo, con lo cual llegamos a un punto que no deja de provocar cierta perplejidad: la actitud de Niekisch frente al nacionalsocialismo. 

Y esta perplejidad no es sólo nuestra; durante la época que estudiamos, Niekisch era visto por sus contemporáneos más o menos como un "nazi". Desde luego, la revista paracomunista "Aufbruch" le metía en el mismo saco que a Hitler en 1932; más matizada, la revista soviética "Moskauer Rundschau" (30 de noviembre de 1930) calificaba su libro "Entscheidung" de "obra de un romántico que ha sacado de Nietzsche su tabla de valores". Para críticos modernos como Armin Mohler "mucho de lo que Niekisch había exigido durante años será realizado por Hitler" y Fayé señala que la polémica contra los nacionalsocialistas, por el lenguaje que emplea "le coloca en el terreno de éstos". ¿Qué es por tanto, lo que llevó a Niekisch a oponerse al nacionalsocialismo? 

Desde una óptica retrospectiva, Niekisch considera al N.S.D.A.P. hasta 1923 como un "movimiento nacionalrevolucionario genuinamente alemán", pero desde la nueva fundación del partido en 1925, éste le merece otro juicio al igual que se modificará su valoración del fascismo italiano. Lo esencial de las críticas de Niekisch hacia el nacionalsocialismo se encuentra en un folleto de 1932 "Hitler, ein deutsches Verhägnis" ("Hitler, una fatalidad alemana") que apareció ilustrado con impresionantes dibujos de un artista de valor: A. Paul Weber. Dupeux señala acertadamente que estas críticas no se efectúan desde el punto de vista del humanitarismo y la democracia como es habitual en nuestros días y Sauermann le califica de "adversario en el fondo esencialmente semejante". 

Niekisch consideraba como "católico", "romano" y "fascista" el hecho de dirigirse a las masas, llegó a expresar el "absurdo" (Dupeux), de: "quien es nazi será pronto católico". En esta crítica hay que ver para intentar comprenderla, la manifestación de una actitud muy común en todos los autores de la revolución conservadora que despreciaban como "demagogia" todo trabajo entre las masas y hay que recordar también que Niekisch no fue jamás un táctico ni un "político práctico". 

Hay que relacionar asimismo su desconfianza hacia el nacionalsocialismo con los orígenes austríacos y bávaros de éste pues ya vimos que Niekisch consideraba con recelo a los alemanes del sur y del oeste como influidos por la romanización. Por otra parte, Niekisch reprocha al nacionalsocialismo su "democratismo" rousseauniano que cree en el pueblo. Para Niekisch, lo esencial es el Estado, siempre desarrolló un verdadero "culto del Estado", incluso desde su época socialdemócrata por lo que resulta por lo menos grotesco calificarlo de "sindicalista ácrata" (sic). Niekisch cometió errores graves en su estimación del nacionalsocialismo, como tomar en serio el "juramento de legalidad" pronunciado por Hitler en el curso del proceso al teniente Scheringer, sin sospechar que se trataba de mera táctica (en palabras de Lenin, un revolucionario debe saber utilizar todos los recursos legales e ilegales, servirse de todos los medios según la situación y esto Hitler lo realizó a la perfección), y considerar que Hitler se hallaba muy lejos del poder... en enero de 1933. Estos errores pueden muy bien explicarse, como ha hecho Sauermann, por el hecho de que Niekisch juzgaba al N.S.D.A.P. más basándose en su propaganda electoral que en el estudio de la verdadera esencia de este movimiento. 

Sin embargo, el reproche fundamental concierne a la política exterior. Para Niekisch, repetidamente su admiración hacia Stalin en contraste por el absoluto desprecio que sentía hacia Roosevelt y Churchill. En marzo de 1937 Niekisch es detenido junto con setenta de sus partidarios (gran número de miembros de los círculos Resistencia habían cesado en su actividad, significativamente, al constatar que Hitler estaba llevando a cabo realmente la demolición del Diktat de Versalles que ellos habían combatido tanto). En enero de 1939 es juzgado ante el Tribunal Popular acusado de alta traición e infracción de la ley de fundación de nuevos partidos, y condenado a cadena perpetua. Parece que los cargos que más pesaron contra él fueron los manuscritos encontrados en su casa en los que criticaba a Hitler y otros dirigentes del III Reich. Fue encarcelado en la prisión de Brandenburgo hasta el 27 de abril de 1945 en que es liberado por tropas soviéticas, casi completamente ciego y semiparalítico. 

En el verano de 1945 entra en el K.P.D., que, después de su fusión en zona soviética con el S.P.D. en 1946 se denominará Partido Socialista Unificado de Alemania (S.E.D.) y es elegido al Congreso Popular como delegado de la Liga Cultural. Desde este puesto aboga por una vía alemana al socialismo y se opone desde 1948 a las tendencias a la división permanente de Alemania. En 1947 es nombrado profesor en la Universidad Humboldt de Berlín y en 1949 director del "Instituto de Investigación del Imperialismo"; en este año publica un estudio sobre el problema de la élite en Ortega y Gasset. Niekisch no era desde luego, un "colaboracionista" servil: desde 1950 se hace claro que los rusos no quieren una "vía alemana" al socialismo, sino solamente tener un satélite dócil (igual que los americanos en la República Federal Alemana). De acuerdo con su costumbre, hace sus críticas abiertamente y va cayendo poco a poco en desgracia; en 1951 su clase es suspendida y el Instituto cerrado. En 1952 tiene lugar su excomunión definitiva en el órgano oficial del Comité Central del S.E.D. a propósito de su libro de 1952 "Europäische Bilanz". Niekisch es acusado de "...llegar a erróneas conclusiones pesimistas porque, a pesar del ocasional empleo de terminología marxista, no emplea el método marxista... su concepción de la historia es esencialmente idealista...". El golpe final lo constituyen los acontecimientos del 17 de junio de 1953 en Berlín, que Niekisch considera como una legítima sublevación popular. La subsiguiente represión destruye sus últimas esperanzas en la R.D.A. y se retira de la política. 

A partir de ahora, Niekisch, viejo y enfermo se dedica con sus memorias a intentar dar a su antigua actitud de resistencia el sentido de oposición a Hitler, intentando borrar las huellas de su oposición al liberalismo. En esto fue ayudado por el círculo de sus pocos partidarios de antaño que habían sobrevivido. El más influyente de ellos fue su antiguo lugarteniente Josef Drexel, antiguo miembro del Bund Oberland y convertido en la segunda postguerra en el magnate de la prensa de Franconia. Esta tentativa puede explicarse, además por el mencionado estado de Niekisch, por sus pretensiones de lograr de la R.F.A. (vivía en Berlín oeste) una pensión por sus años de cárcel. Esta pensión le será siempre negada, a través de una interminable cadena de procesos. Los tribunales basaron su negativa en dos puntos: Niekisch había formado parte de una secta nacionalsocialista (sic) y había colaborado posteriormente en la consolidación de otro totalitarismo: el de la R.D.A. 

Lo que hay que pensar de estos intentos de hacer inocuo a Niekisch se deduce de lo expuesto hasta aquí. La historiografía más reciente los ha desbaratado por completo. 

El 23 de mayo de 1967, prácticamente olvidado, moría Niekisch en Berlín. 

A pesar de que sus obras anteriores a 1933 son casi imposibles de encontrar por no haber sido reeditadas y haber desaparecido en gran parte de las bibliotecas A. Mohler señala que Niekisch vuelve a hacerse virulento, y fotocopias de sus escritos circulan de mano en mano entre los jóvenes alemanes desengañados del neomarxismo (Marcuse, Escuela de Frankfurt). La crítica histórica le concede cada vez mayor importancia como muestra la pequeña nota bibliográfica incluida a continuación de este hombre que se opuso a todos los regímenes habidos en la Alemania del siglo XX, hay que decir que jamás obró movido por el oportunismo. Sus cambios de orientación fueron siempre producto de su incesante búsqueda de un Estado que garantizara la liberación de Alemania y del instrumento adecuado para lograr este objetivo. Sus sufrimientos -reales- merecen el respeto debido a quienes mantienen consecuentemente sus ideas. Niekisch podría haber seguido una carrera burocrática en el S.P.D., haber aceptado el espléndido puesto ofrecido por Gregor Strasser, haberse exiliado en 1933, haberse callado en la R.D.A. ...pero siempre fue fiel a su ideal y obró como creía que debía hacerlo sin tener en cuenta la disposición -explicitada en "Mein Kampf"- de Hitler a un entendimiento con Italia e Inglaterra y la hostilidad a Rusia eran los errores esenciales del nacionalsocialismo, pues esa orientación haría de Alemania un "gendarme de occidente". Esta crítica es mucho más coherente que las anteriores. La absurda confianza de Hitler en poder llegar a un acuerdo con Inglaterra, le haría cometer graves errores (Dunkerque por citar uno), sobre su alianza con Italia, determinada por el sentimiento y no por los intereses, lo que es fatal en política, él mismo se explicaría abundante y amargamente. Por lo que respecta a la U.R.S.S. entre los colaboradores de Hitler, Goebbels siempre fue partidario de un entendimiento, incluso de una alianza con ella, y ello no sólo en la época de su colaboración con los Strasser, sino hasta el mismo final del III Reich, como ha demostrado inequívocamente su último jefe de prensa Wilfred von Owen en su Diario ("Finale Furioso. Mit Goebbels bis zum Ende") editado por vez primera -en alemán- en Buenos Aires (1950) prohibido en Alemania hasta 1974, en que apareció en la prestigiosa Grabert-Verlag de Tübingen, y esto mal que les pese a los antisoviéticos y pro-occidentales profesionales. 

La denuncia que Niekisch realizó de toda cruzada contra Rusia adquirió tonos proféticos cuando evocaba en una imagen sobrecogedora "las sombras del momento en que las fuerzas... de Alemania, dirigidas contra el este, despilfarradas, excesivamente tensas, estallen... ". 

"Quedará un pueblo agotado, sin esperanza y el orden de Versalles será más fuerte que nunca". No cabe duda que Ernst Niekisch ejerció durante los años 1926-1933 una influencia real en la política alemana a través de la difusión y aceptación de sus escritos en los ambientes nacionalrevolucionarios que lucharon contra el sistema de Weimar. Esta influencia no debe ser medida, ciertamente, en términos cuantitativos: la actividad de Niekisch nunca se orientó a la conquista de las masas ni el carácter de sus ideas era el más adecuado para ello. Para dar algunas cifras, diremos que su revista "Widerstand" tenía una tirada que oscilaba entre los 3.000 y 4.500 ejemplares, lo que está lejos de ser despreciable para la época y más tratándose de una revista bien presentada y de alto nivel intelectual; los círculos Resistencia agrupaban unos 5.000 simpatizantes, de los cuales unos 500 eran políticamente activos. Esto es poca cosa comparado con los grandes partidos de masas, pero la influencia de las ideas de Niekisch debe valorarse teniendo en cuenta sus conferencias, el círculo de sus amistades, al que ya nos hemos referido, sus relaciones en los ambientes militares, su actividad editorial y, sobre todo, la especial atmósfera de la Alemania de aquellos años, en la que las ideas transmitidas por "Widerstand" encontraban un ambiente muy receptivo en las ligas paramilitares, el movimiento juvenil, las innumerables revistas afines y también en las grandes agrupaciones como el N.S.D.A.P. el Stahlhelm y cierto sector de militantes del K.P.D. (como se sabe el paso de militantes del K.P.D. hacia el N.S.D.A.P. y a la inversa, fue un fenómeno muy común en los últimos años de la República de Weimar, aunque los historiadores modernos admiten que hubo una mayor proporción de revolucionarios que recorrieron el trayecto en el primer sentido, aun antes de la llegada de Hitler al poder). Con estas breves observaciones puede tenerse por cierto que la influencia de Niekisch fue mucho mayor de lo que haría pensar la mera consideración del número de sus simpatizantes. 

El 9 de marzo de 1933, Niekisch es detenido por un grupo de S.A. y su domicilio registrado. Es puesto en libertad inmediatamente, pero la revista "Entscheidung", fundada en el otoño de 1932 es suspendida, Widerstand, por el contrario continúa apareciendo hasta diciembre de 1934 y la editorial del mismo nombre publica libros hasta bien entrado 1936. A partir de 1934 Niekisch viaja por casi todos los países de Europa, donde parece haber tenido contactos con círculos de la emigración. En 1935, en una visita a Roma, es recibido por Mussolini. No deja de emocionar representarse esta entrevista distendida y cordial entre dos grandes hombres que habían comenzado su carrera política en las filas del socialismo revolucionario. A la pregunta de Mussolini de qué tenía contra Hitler, Niekisch respondió: "Asumo vuestras palabras sobre los pueblos proletarios". Mussolini replicó: "Eso es lo que yo digo siempre a Hitler". (Recuérdese que éste escribió a Mussolini una carta -6 de marzo de 1940- en la que explicaba su acuerdo con Rusia porque "lo que ha llevado al nacionalsocialismo a la hostilidad contra el comunismo es sólo la postura -unilateral- judaico-internacional, y no, en cambio, la ideología del Estado -stalinista- ruso-nacionalista"). Durante la guerra, Hitler expresaría las consecuencias personales que pudieran derivarse. Su colaboración con el S.E.D. puede comprenderse, y más a la vista de como acabó. 

Hoy que Europa está sometida a los pseudovalores del "Occidente" americanizado, sus ideas y su lucha continúan teniendo un valor ejemplar. Es lo que comprendieron los nacionalrevolucionarios de "Sache des Volkes" cuando, en 1976, colocaron en la antigua vivienda de Niekisch una placa con su frase: "O somos un pueblo revolucionario o dejamos definitivamente de ser un pueblo libre". 
 
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Re: Personajes Revolucionarios: Ernst Niekisch

Mensaje por Ciruiostar el Miér Ene 31, 2018 8:24 pm

Había muchos grupos dentro de la Alemania nazi que eran favorables a un entendimiento y alianza con Rusia, pues es un hecho Alemania y Rusia eran aliadas históricas, Catalina la Grande era prácticamente alemana y había invitado a muchos alemanes a establecerse en el Volga, incluso la capital la sacaron de Moscú y la movieron al Báltico y la llamaron San Petersburgo vaya nombre más germano, no fue sino hasta la llegada al poder de Guillermo II que se trastoco la alianza de los tres emperadores hecha por el ingenio de Bismark, que mantuvo aislada a Francia y se produjo el absurdo enfrentamiento con Rusia.
 
Adolfo logra algo que debería estudiarse en la escuelas de geopolítica la retoma de Renania, y la anexión de Austria y Checoslovaquia sin disparar un tiro, un órdago pero de manual, si se hubiera quedado quieto en ese momento no me imagino que clase de monstruo económico seria Alemania en estos momentos.
 
Estalla la guerra por la invasión a Polonia y se firma el Pacto Ribbentrop-Mólotov el cual de divide Europa Oriental bajo dominio de Rusia o de Alemania junto con un tratado comercial, Alemania avanza entonces hacia el oeste de barriendo con Noruega, Dinamarca, los Países Bajos y Bélgica invade Francia la cual cae como un costal de papas tras alrededor de 40 días de combates, prácticamente ha ganado la Segunda Guerra Mundial con los anglosajones expulsados del continente y sin posibilidad de volver se produce un punto muerto ventajoso para Hitler, ya que el desgaste al que somete a Inglaterra amenaza con llevar el país a la quiebra, pero entonces la caga atacando a Rusia en el 41, el resto es historia conocida ocurren Stalingrado Kursk, la Batalla de Moscú, y el asedio a Leningrado. La Wehrmacht se deshace en las estepas rusas justo como le paso a Napoleón en 1812, ante el imparable avance ruso al oeste los anglosajones desembarcan en una Francia desguarecida, (el 70% del ejército alemán estaba en el frente del este) para evitar que los rusos conquisten todo el país.
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Re: Personajes Revolucionarios: Ernst Niekisch

Mensaje por Guaro el Jue Feb 01, 2018 10:55 am

Por razones de peso estratégico a Stalin no le convenía una Alemania débil, ni antes de la Guerra ni después de la Guerra. Así, Stalin fue uno de los propulsores del rearme alemán en la República Democrática de la Alemania. Los aliados occidentales por alguna razón lo acusaron de revivir el militarismo prusiano. Stalin fue aún más lejos y reencauchó un buen número de nacional-socialistas y militares de la Wehrmatch, no solo en la fuerzas armadas, sino en el SED.

 Antes de la Guerra, Stalin era consciente de la necesidad de una Alemania nacionalista y armada, aliada a la URSS, para defenderse ante una posible cruzada occidental. El KPD.- Partido Comunista Alemán.- adoptó la famosa linea Schlagleter.- linea del Partido Comunista que reivindicaba al fascista martirizado Schlagleter, fusilado por los Franceses, como un soldado de la liberación nacional de Alemania, durante su funeral, las propagandas comunistas juntaban la esvastica con el martillo y la hoz.- por intermediación del judío Radek, que logró enlazar a los comunistas con los grupos de extrema derecha.

 Cabe destacar que en la Alemania Post-Primera Guerra Mundial, los Nacional-Socialistas no eran el único movimiento Nacionalista, eran un solo, dentro de un mar de movimientos Conservadores, Nacionalistas y Corporativistas. En todo ese campo habían alas reaccionarias como la del DNVP, algunos grupos Freikorps o la del mismo Von Stauffemberg.- Si, el golpe contra Hitler fue propinado por la extrema derecha.- y estaban las corrientes revolucionarias como la de Ernst Niekisch, el ala marxista del Partido Nacional-Socialista integrada por los hermanos Strasser, Ernst Rohm y Dr. Goebbels, los circulos de Ernst Junger.

 La importancia de estos pensadores de Tercera Posición reside en el hecho de que juntan los aspectos anti-liberales del espectro político. Absorben el Conservadurismo Social, el Ultra-Nacionalismo y la Defensa de los Valores Nacionales propios de la Extrema Derecha y lo sintetizan con el Socialismo económico de la Extrema Izquierda. Algunas vertientes, por ejemplo, la de la Guardia de Hierro Rumana, incluían elementos religiosos de índole ortodoxo. 

 Son fuentes de inspiración contra la degeneración liberal y globalista.
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Re: Personajes Revolucionarios: Ernst Niekisch

Mensaje por Guaro el Jue Feb 01, 2018 1:23 pm

Hice esta antología con extractos, traducidos, nunca antes en español del libro de Ernst Niekisch, la Tercera Figura Imperial y algunas cosillas más 
Comm! cherry
https://es.scribd.com/document/365857253/ANTOLOGIA-REVOLUCIONARIA
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Re: Personajes Revolucionarios: Ernst Niekisch

Mensaje por nick7777 el Jue Feb 01, 2018 7:12 pm

Realmente interesante camarada.
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Re: Personajes Revolucionarios: Ernst Niekisch

Mensaje por Guaro el Vie Feb 02, 2018 5:05 pm

A proposito de este tema.


Se cumplen 75 años de Stalingrado, la batalla que cambió la II Guerra Mundial.


https://www.clarin.com/mundo/cumplen-75-anos-stalingrado-batalla-cambio-ii-guerra-mundial_0_Hy2I50aHf.html


La batalla está considerada una de las más sangrientas de la historia, en la que perdieron la vida 700.000 soldados y civiles.

Enormes copos de nieve se arremolinan en las inscripciones de las tumbas y el aire helado dificulta la respiración. El silencio en la colina de la antigua Stalingrado queda interrumpido por el rápido paso de los soldados rusos que acuden a relevar la vigilia del fuego eterno en el gigante monumento de la Madre Patria que domina Volgogrado.

Valentina se detiene mientras su mirada se dirige a lo alto y en un resto reverente deposita la mano en el zócalo del monumento de 85 metros de altura. "Siempre me atrae, como un imán", cuenta la mujer rusa. Nació en Volgogrado y su familia sobrevivió al asedio de la ciudad. Por eso siempre es tan emotiva para ella esta visita a su ciudad natal.

El monumento recuerda uno de los peores capítulos de la Segunda Guerra Mundial, la batalla de Stalingrado, bautizada con el antiguo nombre de la ciudad. Este viernes se conmemora el 75 aniversario de la rendición del VI Ejército alemán, del general Friedrich Paulus, y con ello, el fin de la cruenta batalla.

El Ejército alemán había tomado la ciudad meses antes, pero en el invierno (boreal) de 1942/43 más de 300.000 soldados alemanes cayeron en un asedio del Ejército Rojo. La victoria final de las tropas soviéticas se considera el punto de inflexión de la Segunda Guerra Mundial, en una batalla considerada una de las más sangrientas de la historia en la que perdieron la vida 700.000 soldados y civiles.
La estratégica ciudad industrial, también importante a nivel ideológico, que llevó hasta 1961 el nombre del dictador soviético Josef Stalin, quedó totalmente destruida y tuvo que ser levantada prácticamente de cero.

Hoy, la gente callejea por la ciudad, mientras los niños posan sonrientes junto a la colorida inscripción de "Volgogrado" sobre la orilla del río. Es también un indicador del Mundial de fútbol de Rusia, que tiene en la metrópolis millonaria una de sus sedes.
Pero pese al colorido, el recuerdo de la histórica batalla es omnipresente: desde la avenida de los Héroes a la plaza de los Combatientes Caídos pasando por la calle del Ejército Rojo: casi cada lugar mantiene despierto el recuerdo a la dramática historia de la urbe.

"La ciudad estará eternamente unida a la guerra. Es nuestro destino", señala el director del Museo de Stalingrado, Alexei Wassin. Desde la ventana de su moderna oficina mira directamente a las ruinas de ladrillo de la llamada Casa de Pávlov en el centro de la ciudad. Aquí se libró durante semanas un duro combate entre soldados alemanes y soviéticos, mientras madres, niños y ancianos luchaban por sobrevivir en medio del asedio.
"Pronto exhibiremos precisamente aquí una muestra multimedia dirigida especialmente a los jóvenes", dice Wassin. "No se trata sólo de patriotismo o heroísmo", añade el director del museo. "Los abuelos y abuelas ya no viven y todos los testigos de la batalla se están muriendo, por lo que pronto ya no podremos contar el destino de nuestra ciudad".

El Museo de Wassin, a las orillas del Volga, es uno de los más visitados de Rusia, con más de dos millones de visitas el año pasado.
En el edificio redondo en el centro de la ciudad se alinean lanzacohetes, fusiles y uniformes. De las paredes cuelgan imágenes enormes de Stalin y generales soviéticos en poses heroicas. Los combates están documentados y breves secuencias cinematográficas muestran el horror de aquellos días, con una lluvia de bombas sembrando la ciudad de llamas. Las dramáticas escenas se proyectan en la pared.

Casi inadvertido pasa, sin embargo, el cementerio de soldados de Rossoshka, a unos 40 kilómetros de Volgogrado. Sólo una pequeña y poco transitada carretera lleva al solitario lugar, donde no sólo descansan soldados alemanes, sino también miembros del Ejército rojo. Los enemigos de entonces están hoy separados sólo por un tosco camino.
Cientos de cascos se alinean en las tumbas en recuerdo de los soldados soviéticos caídos. En la parte alemana se levantan altos bloques de granito donde se leen los nombres y fechas de la muerte de los militares.

Más de 61.000 caídos, en combate o de frío, están enterrados en el lugar, señala Peter Lindau, de la asociación de cementerios de los caídos de guerra alemanes. Desde hace 25 años, la organización busca con la cooperación de Rusia los restos mortales de los caídos en las antiguas líneas del frente.

Los turistas acuden a este solitario lugar de la batalla, que aparece en cada libro de Historia tanto de Rusia como de Alemania. "Aquí murieron muchos jóvenes, algunos de 20 años", cuenta el australiano John, de 51 años, al echar un vistazo a las tumbas. Deposita un clavel rojo en el cementerio, cuyos pétalos se congelan minutos después. "Pero no es el aire helado el que me quita el habla", concluye.

Cronología de la Batalla

En el invierno (boreal) de 1942/43, los termómetros de Stalingrado marcaban -30 grados centígrados.

Un ataque del Ejército alemán de la Alemania nazi contra la ciudad rusa en plena Segunda Guerra Mundial terminó con la capitulación de los soldados alemanes, pero entre medias se vivió una de las batallas más sangrientas de la historia.

- Mediados de agosto de 1942: El VI Ejército alemán dirigido por el general Friedrich Paulus inició una ofensiva contra el dictador soviético Josef Stalin, con apoyo del IV cuerpo del Ejército Acorazado.
- 13 de septiembre: Comienza el ataque contra el centro de la ciudad. Hasta mediados de noviembre, los alemanes han conquistado en torno al 90 por ciento de Stalingrado.

- 19 de noviembre: El Ejército Rojo lanza por el noroeste y el sur una gran ofensiva en forma de tenaza.
- 22 de noviembre: El VI Ejército y parte del IV cuerpo acorazado y aliados rumanos quedan rodeados bajo asedio.
- 24 de noviembre: El dictador nazi Adolf Hitler no permite que las tropas alemanes se retiren hacia el oeste bajo ninguna circunstancia.
- 12 de diciembre: El llamado Grupo del Don, del Ejército alemán, lanza un ataque para liberar a los militares asediados. Ante la resistencia soviética, la acción se suspende después de nueve días.

- 8 de enero de 1943: El Ejército Rojo ofrece la rendición a los alemanes asediados. Éstos la rechazan.
- 10 de enero: La Unión Soviética lanza un ataque general. En el transcurso del mes los soldados alemanes rodeados son separados entre los que están en el norte y en el sur.

- 31 de enero: El Ejército Rojo alcanza el cuartel central del VI Ejército en el cerco del sur. Las tropas se rinden y Paulus se convierte en prisionero de guerra.
- 1 de febrero: Hitler espera que el cerco del norte aguante hasta el final.

2 de febrero: Las unidades alemanas del cerco norte se entregan y son tomados como prisioneros
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Re: Personajes Revolucionarios: Ernst Niekisch

Mensaje por Guaro el Vie Feb 02, 2018 5:27 pm

Personalmente considero a Hitler un genial político y estadista. Una personalidad histórica universal. La demonización de Hitler es un total sinsentido. . Hitler es simplemente el continuador de la Obra de Otto Von Bismarck y su idea era la unidad de todos los territorios pertenecientes a Alemania, desarraigados artificialmente por el Dickat de Versalles. Hecho que dejó en la orfandad a poblaciones alemanas en los Sudetes en el estrecho de Danzig. A Stalin lo tengo en la misma categoría. 

 El error más grande de Hitler y del Hitlerismo.
1.- Eslavofobia irracional.
2.- Creer que Inglaterra podía ser un fiel aliado.
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Re: Personajes Revolucionarios: Ernst Niekisch

Mensaje por Ciruiostar el Vie Feb 02, 2018 6:13 pm

@Guaro escribió:Personalmente considero a Hitler un genial político y estadista. Una personalidad histórica universal. La demonización de Hitler es un total sinsentido. . Hitler es simplemente el continuador de la Obra de Otto Von Bismarck y su idea era la unidad de todos los territorios pertenecientes a Alemania, desarraigados artificialmente por el Dickat de Versalles. Hecho que dejó en la orfandad a poblaciones alemanas en los Sudetes en el estrecho de Danzig. A Stalin lo tengo en la misma categoría. 

 El error más grande de Hitler y del Hitlerismo.
1.- Eslavofobia irracional.
2.- Creer que Inglaterra podía ser un fiel aliado.

Es una de las cosas más raras que tenía ese hombre, los eslavos no eran responsables de las desgracias de Alemania la ocupación nazi del resto de Europa ni remotamente fue lo brutal y despiadada que lo hecho contra Rusia, un afán de exterminar a los pueblos eslavos quienes desde épocas antiguas habían sido aliados de los germanos, totalmente irracional.
 
Inglaterra si era el verdadero enemigo de Alemania, ni tanto los franceses que después de la derrota de Napoleón III se convirtieron en marionetas de Londres, pero uno nunca se explica de donde carajo le salía el anglismo a Hitler, considerar a los ingleses como de los suyos, hombre esa es una raza que no se identifica a sí misma como europea nunca. 

Un rey prusiano, Federico II el grande le había recomendado a todos sus sucesores que supieran hablar polaco, Adivina quién no sabía hacerlo: Guillermo II, el imperio alemán estaba constituido por dos pueblos distintos el polaco y el alemán, desde las particiones de Polonia entre Alemania, Rusia y Austria cada una quedo con una importante minoría polaca, el chiste es que la cultura polaca no es asimilable, y hubo intento de germanizar o rusificar la zona con resultados desastrosos, en el caso de Austria quienes no se metieron con su idioma era de las pocas partes de la monarquía dual que no daba dolores de cabeza.
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Re: Personajes Revolucionarios: Ernst Niekisch

Mensaje por Guaro el Vie Feb 02, 2018 7:21 pm

Y Precisamente Guillermo II fue el emperador de Alemania, en unos tiempos en que el Segundo Reich venía de la Gloria Bismarckiana, pero que se estaba convirtiendo simplemente en un gigante con pies de barro. 

Ciruostar escribió:Inglaterra si era el verdadero enemigo de Alemania, ni tanto los franceses que después de la derrota de Napoleón III se convirtieron en marionetas de Londres, pero uno nunca se explica de donde carajo le salía el anglismo a Hitler, considerar a los ingleses como de los suyos, hombre esa es una raza que no se identifica a sí misma como europea nunca. 

 La clave está en las ideas de materialismo biológico del estilo de Conde de Gobineau y de las teorías darwinistas racistas del Siglo XIX. Estas teorías, en los circulos volkisch.- o circulos nacionalistas alemanes.- y en organizaciones ocultistas como Thule cristalizaron en un nacionalismo germánico muy fantasmagórico, basado en el Mito de la Arianidad como motor fundamental. De modo que Hitler, embadurnado de esa  cosmovisión consideró que Estados Unidos e Inglaterra eran una especie de extensión de la Germanidad. 

 Si Hitler hubiera manejado un poco mejor método fisiognómico de estudio de la Historia, se habria dado cuenta que la germanidad inglesa o yanqui es más superficial que otra cosa. Los últimos rasgos de germanidad autentica en Estados Unidos fueron aniquilados históricamente en la Guerra de Secesión. Inglaterra, si tiene instintos y substancia germánica, pero están bajo una influencia judía muy poderosa que nace del Puritanismo Inglés, siendo la Revolución Inglesa.- de Cromwell y posteriormente de Guillermo de Orange.- el simbolo más grande de este secuestro espiritual. El instinto inglés puede trazarse desde el El Vikingo, siempre hambriento de Botín y de Ganancias. Inglaterra como Talasocracia desarrolló este instinto Pirata.- Literalmente es una Nación Pirata, no es chiste.- Estos Piratas hicieron migas con ciertos señores muy Usureros, es decir los Judíos. Inglaterra es más judía que germana, más judía que Europea. Lo mismo va para Estados Unidos.

 El ataque a los eslavos se debe a que eran considerados ''untermensch''. La visión darwinista lo llevaba a considerar que como eran debiles, estaban destinados a parecer en la lógica de la Historia y por ende estaba justificado no solo conquistarlos, sino esclavizarlos. 

 Pero aparentemente los eslavos no eran una raza tan degenerada, como nos demostró la Historia. Si comparamos las Repúblicas Ex-Soviéticas con la Europa Occidental de hoy en día encontramos algo muy curioso. Los eslavos son guerreristas, conservadores, mantienen sus tradiciones.- sip, el comunismo, paradojicamente ayudó mucho a la conservación nacional de los pueblos euroasiaticos.- Los europeos occidentales se diluyen en la homosexualidad, el consumo de drogas, el amor por los inmigrantes que van a violar a sus mujeres, el hedonismo desenfrenado y el pacifismo. 

 Eso me hace preguntarme, quien era inferior a quien¿

 Como sea, esas ideas eran solo una vertiente, del montón de vertientes nacionalistas y racistas que había en la Alemania de la Post-Guerra. Oswald Spengler, el filosofo principal del movimiento Revolucionario-Conservador siempre criticó el racismo vulgar del Nacional-Socialismo porque el tenía sus propias teorías de racismo espiritual. Ernst Junger también fue muy critico de esta clase de racismo. Ernst Niekisch, que también era un racista extremista, hizo una inversión radical de las teorías nacional-socialistas.- sin salirse de las ideas de extrema derecha.- considerando a los eslavos como una raza superior y que el mestizaje eslavo-germano podría generar una super-raza, capaz de imponer en el mundo... el... comunismo mundial  drunken Cool 

Se suponía que el Tercer Reich sería la continuación Histórica del Sacro Imperio Romano de Carlomagno y de la Dinastía de los Hohenstaufen. La continuación de El Gran Elector, de Federico I y Federico II y de Bismarck. Sin embargo el Nacional-Socialismo no era una simple cosmovisión o una tendencia reaccionaria y de derechas. No era una simple tendencia monarquica. No era la continuación de Guillermo II. Era más bien, algo como el Bolchevismo, una tendencia muy moderna, vanguardista, progresista y fuertemente revolucionaria, capaz de las más grandes destrucciones y aniquilaciones, así como también de las más grandes creaciones.
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Re: Personajes Revolucionarios: Ernst Niekisch

Mensaje por Guaro el Vie Feb 02, 2018 7:35 pm

Por cierto. Que fue Inglaterra la que, junto con el mediocre personajillo de Woodrow Wilson, se les ocurrió proclamar que la Guerra contra Alemania, era una Guerra de la humanidad contra el militarismo prusiano. Moralizando la guerra. Haciendo ver a Alemania como un enemigo de la humanidad que debía ser exterminado, amputado, balcanizado. Esta clase de personajes mediocres de la clase política anglosajona como Wilson, Lloyd Gorge, el mismo Churchill.- que por cierto, cuando ocupaba el Almirantazgo fue el artifice del desastre de Gallipoli. Solo por mencionar una de sus chapuzas, si estudiamos sus antecedentes Sir Winston es toda una joyita.- sembraron ellos mismos la semilla de la Segunda Guerra Mundial. 

 Como siempre, el Humanitarismo, el Moralismo Burgués, en su sentimentalismo por evitar los muertos... los multiplica. Ese tipo de Guerra Humanitaria, es la misma que ha sido utilizada contra Iraq, Yugoslavia, Iraq otra vez y actualmente en Libia y Siria. La carnicería esta a la vista. En lugar de ver al enemigo, como alguien que simplemente quiere avanzar sus posturas en el juego de Poder, se le ve como un monstruo inhumano ante el cual deben usarse los medios al alcance. Eso no lo hacen los Emperadores de gran estilo... eso lo hacen solo los Parvenu insignificantes.
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Re: Personajes Revolucionarios: Ernst Niekisch

Mensaje por Ciruiostar el Vie Feb 02, 2018 8:06 pm

Los anglosajones en verdad son un pueblo pirata, es la definición más exacta de su modo de ser y de actuar, como las bandas de saqueadores vikingos que asolaron toda Europa, las intervenciones militares gringas son saqueo puro y duro, nada que ver con Roma, con la que los muy descarados osan comparase.
 
Los anglosajones han desatado un caos que no conoce nombre en el Europa del este y en Oriente Medio, hicieron lo que Napoleón había evitado tras la su victoria en Austerlitz liquidar al Imperio Austriaco, creando en su lugar una colección de estaditos inviables en eterno conflicto en los Balcanes, el caso del Imperio Otomano es incluso peor, mientras este existió no hubo mayores problemas de convivencia entre árabes, cristianos y hasta judíos la región, era pobre pero estaba en paz. No lleguen los franceses e ingleses aquello se convierte en un pandemónium sumergido en un caos permanente, tras las “independencias” se inventa el estado de Israel un ente artificial, un reino cruzado en toda regla.
 
Esa región del planeta solo conoce la paz cuando esta bajo un dominio imperial ya sea procedente de anatolia turcos-romanos-bizantinos, persas o egipcios, lo mismo aplica para Europa del este.

Churchill que no puede decirse de ese rufián, ya que a los moralistas les fascina demonizar a Stalin y a Hitler deberían incluir a esa joyita en su lista de alimañas junto con casi todos los otros premieres ingleses, ni hablar de los presidentes yanquis.
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Re: Personajes Revolucionarios: Ernst Niekisch

Mensaje por Guaro el Vie Feb 02, 2018 11:31 pm

Muy correcto.

Ciruostar escribió:Los anglosajones han desatado un caos que no conoce nombre en el Europa del este y en Oriente Medio, hicieron lo que Napoleón había evitado tras la su victoria en Austerlitz liquidar al Imperio Austriaco, creando en su lugar una colección de estaditos inviables en eterno conflicto en los Balcanes, el caso del Imperio Otomano es incluso peor, mientras este existió no hubo mayores problemas de convivencia entre árabes, cristianos y hasta judíos la región, era pobre pero estaba en paz. No lleguen los franceses e ingleses aquello se convierte en un pandemónium sumergido en un caos permanente, tras las “independencias” se inventa el estado de Israel un ente artificial, un reino cruzado en toda regla. 



 Latinoamerica, Mundo Árabe, Europa del Este. Tres locaciones del mundo que han sido balcanizadas de acuerdo a un plan milimetricamente calculado, magistralmente ejecutado. Todo para lograr la hegemonía del Anglo-Atlantismo. La mano peluda de Inglaterra y EEUU en la balcanización de esas regiones es pública y notoria. 

 El Nacionalismo es importante, pero los pequeños nacionalismos estrechos, cortos de miras.- como los de aquellos que se prestaron para la disolución de la URSS o de Yugoslavia.- Han sido grandes aliados del Atlantismo. En el mundo árabe, donde los dirigentes nacionalistas agrupados en el movimiento Baath Árabe Socialista.- inspirados en Bismarck, en Mazzini y Garibaldi.-  tiene consciencia de la importancia de la Unidad del mundo Árabe, los elementos disolventes están en las petromonarquías cuasi-medioevales de Arabia Saudí, Qatar, Emiriatos Árabes Unidos, etc. Que hecho han sido los primeros aliados del orden impuesto por Skyes-Picott. En América Latina, el actor disgregador han sido las Oligarquías cipayas conocidas por todos. Oligarquías enemigas de todo lo hispánico. Consideran a España una Nación fanática y quieren ser más como franceses afeminados. Ven al pueblo llano por encima del hombro. 

Ciruostar escribió:Los anglosajones en verdad son un pueblo pirata, es la definición más exacta de su modo de ser y de actuar, como las bandas de saqueadores vikingos que asolaron toda Europa, las intervenciones militares gringas son saqueo puro y duro, nada que ver con Roma, con la que los muy descarados osan comparase.

 Roma también expoliaba las zonas donde llegaba, pero ciertamente esas zonas pasaban a formar parte del Imperio y los conquistadores no dudaban en incorporar a la base de datos biológico-racial, nuevas estirpes. Roma civilizaba y daba cultura a pueblos, les daba una puerta hacia la Universalidad. No digo que el Imperio Romano no fuera cruel o que hubiese sido inmune a la Decadencia.- sabemos que no lo fue, como ningún imperio.- pero al menos dejó un legado constructivo. El espíritu Romano fue continuado por España y de España pasó a América Latina. Esa es la verdadera genealogía. El Imperialismo yanqui lo que hace es dejar pura **** cultural a donde llega, con el genocidio que hay que pagar para recibir el cargamento de ****. 

Ciruostar escribió:Los anglosajones en verdad son un pueblo pirata, es la definición más exacta de su modo de ser y de actuar

 De hecho el capitalismo anglosajón y el poderió británico posterior se consolidó en el Siglo XVII, durante el periodo Isabelino. Isabel Tudor promovió la piratería organizada en su guerra contra el Español Felipe II de los Hasburgo. Inglaterra otorgaba patentes de corso y promovía la piratería en los mares para saquear riquezas a costa del enemigo español y acumularlas. Fue en esa época que surgió el grupo de los Piratas como Francis Drake, John Hawkins o Walter Raleigh. Muchos de esos criminales estuvieron en Venezuela y perpetraron aquí numerosos delitos. Ese mercantilismo basado en el expolio sería posteriormente la base del poderio económico y financiero de Inglaterra.

 Cuando hablan de Reina Pirata... no es una broma.
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Re: Personajes Revolucionarios: Ernst Niekisch

Mensaje por nick7777 el Vie Feb 02, 2018 11:54 pm

Leyéndoles cuidadosamente,coincido con mucho de lo expresado,por cierto....hacen falta otros camaradas que no veo por acá...aristócrata y siberian wolf..
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Re: Personajes Revolucionarios: Ernst Niekisch

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